No se vive sin la fe. La fe es el conocimiento del significado de la vida humana. La fe es la fuerza de la vida. Si el hombre vive es porque cree en algo.
Una fe: he aquí lo más necesario al hombre. Desgraciado el que no cree en nada.
El diablo es optimista si cree que puede hacer más malo al hombre.
El ambicioso quiere ascender hasta donde sus propias alas puedan llevarlo; el vanidoso cree que ya está en las cumbres supremas que otros desean.
Nadie es más esclavo que el que se cree libre sin serlo.
El más desgraciado de todos los hombres es el que cree serlo.
Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.
En realidad las cosas verdaderamente difíciles son todo lo que la gente cree poder hacer a cada momento.
El hombre sensato cree en el destino; el voluble en el azar.
El soldado bisoño cree que todo está perdido desde que es derrotado una vez.
Cuando se tienen veinte años, uno cree haber resuelto el enigma del mundo; a los treinta reflexiona sobre él, y a los cuarenta descubre que es insoluble.
Hay quién porque golpea la pared con un martillo se cree clavar clavos.