Mercaderes e industriales no deben ser admitidos a la ciudadanía, porque su modo de vida es abyecto y contrario a la virtud.
Llamamos peligrosos a los que poseen un espíritu contrario al nuestro, e inmorales a los que no profesan nuestra moral.
Si dicen mal de ti con fundamento, corrígete; de lo contrario, échate a reír.
Los más ilustrados de entre los griegos sostenían que la esclavitud era justificable siempre que los amos fueran griegos y los esclavos bárbaros, pero el caso opuesto era contrario a la naturaleza.