Un hombre estaba sentado tranquilo, leyendo el periódico, cuando su mujer, furiosa, llega de la cocina y le endiña con una sartén que casi le abre la cabeza. - ¡Por Dios! ¿Pero, qué coño te pasa? - ¡¡¡Es por el papelito que encontré en el bolsillo de tu pantalón!, ¡cabrón!, ¡con el nombre de "Marylou" y un número!!! - Joder, cariño... ¿te acuerdas del día que fui a los caballos? Pues Marylou era el caballo al que aposté, y el número es cuánto estaban pagando por la apuesta.. Satisfecha, la mujer se retiró pidiéndole disculpas. Días después, estaba él nuevamente sentado tranquilo, cuando recibe otra soberana hostia, pero esta vez con la olla a presión. Aturdido y cabreado le dice:¡¡¡¡¡¡COJONES, pero se puede saber qué coño te pasa¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ NADA, cariño...........!!!!!TU CABALLO AL TELEFONO!!!!!
Esta ciudad es como un gran coño esperando a que lo jodan. (Tony Montana)
¿Estás hablando conmigo? ¿Estás hablando conmigo? ¿Estás hablando conmigo? Entonces, ¿con quién demonios estás hablando? ¿Me estás hablando a mí? Soy el único aquí. ¿Con quién coño crees que estás hablando?
-¿Por qué vas dando palmas por la calle? +Para espantar a los elefantes. -Pero si no hay. +Coño, porque funciona.
Me imagino a los habitantes del quinto coño recibiendo gente rara todos los días.
-¿Truco o trato? +Pero eso que lleva en la mano es una navaja. -Ya. Y esto es un atraco, pero... ¡Es Halloween! Un poquito de ilusión, coño.
-San Pedro, están llamando a la puerta. +¡Calla! No hagas ruido, coño... -¿Testigos de Jehová? +Sí, hijo, sí...
Al principio no había nada, sólo vacío... El resto estaba en mi coño metido.
Recordad que mañana será el #GénesisMairena sobre cómo empezó el mundo: dentro de mi coño profundo.
Como ya tengo más de 300.000 seguidores a mi coño le han crecido más flores.
Me despertó un representante de la ONU. Me cago en sus muertos y en los de Corea. El coño como una fuente me chorrea.
Hola, Esperanza. En el coño me meto una lanza. @EsperanzAguirre
-Cariño, me he comprado unos leggins. -¿Qué marca? -El coño.
La única cosa que importa en última instancia es comer un cono de helado, tocar un trombón, plantar un árbol pequeño, buen Dios, ahora eres libre.
La vida es como un cono de helado, tienes que lamer un día a la vez.
Digan lo que digan los pelos del coño abrigan.
Tengo un pelo en la boca y no sé de qué coño es.
Al pan pan y al vino vino, y para mi coño tu pepino.