El Estado socialista, no contento con el logro liberal de la razón y la libertad para la investigación científica, pondría el gobierno de los científicos por sobre todos los demás; no conforme con la medida liberal de dejar a los trabajadores en libertad de alcanzar una prosperidad jamás pensada, instalaría el gobierno de los trabajadores por encima de todos los demás —o, mejor dicho, el gobierno de políticos, burócratas y tecnócratas en su nombre—
No conforme con el credo liberal de igualdad de derechos, de igualdad ante la ley, el Estado socialista pisotearía esa igualdad en nombre de monstruosos y quiméricos objetivos de igualdad o uniformidad de resultados —o más bien, erigiría una nueva elite privilegiada, una nueva clase, con el objetivo de hacer realidad esa igualdad imposible.
La concepción estática hasta ahora dominante llevaba inexorablemente a presuponer que en cierto sentido los recursos estaban dados y eran conocidos, por lo que el problema económico de su distribución se consideraba distinto e independiente del que planteaba la producción de los mismos. En efecto, si los recursos están dados, posee excepcional importancia el cómo habrán de distribuirse entre los diferentes seres humanos tanto los medios de producción como el resultado de los diferentes procesos productivos. Todo este planteamiento ha sido demolido por la nueva concepción dinámica de los procesos de mercado y por la nueva teoría económica de la función empresarial. Ésta ha puesto de manifiesto que todo ser humano posee una innata capacidad creativa que le permite apreciar y descubrir las oportunidades de ganancia que surgen en su entorno, actuando en consecuencia para aprovecharlas. Consiste, por tanto, la empresarialidad en la capacidad típicamente humana para crear y descubrir continuamente nuevos fines y medios. Desde esta concepción, los recursos no están dados, sino que tanto los fines como los medios son continuamente ideados y concebidos ex-novo por los empresarios, siempre deseosos de alcanzar nuevos objetivos que ellos descubren que tienen un mayor valor. Y si los fines, los medios y los recursos no están dados, sino que continuamente están creándose de la nada por parte de la acción empresarial del ser humano, es claro que el planteamiento ético fundamental deja de consistir en cómo distribuir equitativamente "lo existente", pasando, más bien, a concebirse como la manera más conforme a la naturaleza humana de fomentar la creatividad.
Conforme pasa el tiempo, me doy cuenta de que yo confío en el viento. Y a menudo escribo mis canciones para mí.
Si no ha encontrado todavía, sigue buscando. No se conforme. Al igual que con todos los asuntos del corazón, sabrán cuando lo encuentren. Y, como cualquier gran relación, que sólo se pone mejor y mejor a medida que pasan los años.
Esto, y sólo esto, es el cristianismo: una santidad universal en cada parte de la vida, una sabiduría celestial en todas nuestras acciones, no conforme con el espíritu y temperamento del mundo, sino convertir todos los placeres mundanos en medio de la piedad y la devoción a Dios.
Conforme pasa el tiempo nos acercamos a ese sueño americano de que haya un pastel cortado y compartido. Por lo general, la codicia y el egoísmo impiden que y siempre hay una manzana podrida en cada barril.
Los Estados Unidos han cumplido de buena fe todas las estipulaciones de los tratados con las tribus indias, y en todos los demás casos han insistido en actuar conforme a sus obligaciones.
Me gustaría resumir mi temor por el futuro en una palabra: aburrido. Y ese es mi único temor: que todo lo que ha ocurrido, nada emocionante o nuevo o interesante, nunca va a volver a suceder... el futuro es sólo va a ser un gran, conforme suburbio del alma.
Si las mujeres se educan para la dependencia, es decir, actuar conforme a la voluntad de otro ser falible, y presentar, bien o mal, al poder, ¿a dónde vamos a parar?
El último acto de la razón es reconocer que hay una infinidad de cosas que están más allá de ella. No hay nada tan conforme a la razón como esta negación de la razón.
Nada es divino, pero lo que es conforme a la razón.
No existe ningún hombre que si puede ganar el máximo se conforme con el mínimo.
Las dificultades aumentan conforme se aproxima uno al fin.