Si usted fuera colombiano, tendría su versión de una empanada. Si es argentino, puede encontrar una masa al horno con un brillo de mantequilla. Y en Ecuador, encontrará empanadas más crujientes y fritas. Así que, sí, cada cultura tiene su propia versión de empanadas.
Humor colombiano es muy negro, muy sarcástico.
Hay que abrir a todo colombiano una esperanza cierta, una oportunidad operante, una expectativa legítima.