Un pintor es un hombre que pinta lo que vende. Un artista, en cambio, es un hombre que vende lo que pinta.
Quien escribe gusta del halago, pero el 'escritor' en cambio, ha de aprender a gozar con el arrecio, con el golpe de martillo sobre el yunque de su obra. Sólo así podrá forjar sus hechos.
La esperanza es una virtud cristiana que consiste en despreciar todas las miserables cosas de este mundo en espera de disfrutar, en un país desconocido, deleites ignorados que los curas nos prometen a cambio de nuestro dinero.
El orden social a cambio de libertad es un mal trato.
No es tarea fácil dirigir a hombres; empujarlos, en cambio, es muy sencillo.
La libertad política es la condición previa para el desarrollo económico y el cambio social.
El cambio de moda es el impuesto que la industria del pobre carga sobre la vanidad del rico.
En materia de gobierno, todo cambio es sospechoso, aunque sea para mejorar.
Cuando las circunstancias cambian, yo cambio de opinión. ¿Usted que hace?
¿Por qué se ha de temer a los cambios? Toda la vida es un cambio. ¿Por qué hemos de temerle?
La derrota tiene algo positivo: nunca es definitiva. En cambio, la victoria tiene algo negativo: jamás es definitiva.
El cambio es ley de vida. Cualquiera que sólo mire al pasado o al presente, se perderá el futuro.
Nunca debe el hombre lamentarse de los tiempos en que vive, pues esto no le servirá de nada. En cambio, en su poder está siempre mejorarlos.
Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo.... del miedo al cambio.
El lógico desequilibrado se afana por aclararlo todo y todo lo vuelve confuso, misterioso. El místico, en cambio, consiente en que algo sea misterioso para que todo lo demás resulte explicable.
Nadie puede ser esclavo de su identidad: cuando surge una posibilidad de cambio, hay que cambiar.
El cambio es la única cosa inmutable.
Las personas cambian y generalmente se olvidan de comunicar dicho cambio a los demás.
La fantasía, aislada de la razón, sólo produce monstruos imposibles. Unida a ella, en cambio, es la madre del arte y fuente de sus deseos.
Normalmente, cuando las personas están tristes no hacen nada. Solo lloran por su condición. Pero cuando están enfadadas, provocan el cambio.