El cine siempre involucra parejas: un director, junto con un productor, un director, además de un editor... La noción de parejas no es ajena al cine.
Somos mujeres. Somos un pueblo sometido que ha heredado una cultura ajena.
La democracia puede haber surgido en Occidente como el camino de la lucha por la aspiración universal a la dignidad y la libertad, pero no es ajena a los conceptos fundamentales que impregnan la religión y la filosofía moral en todas partes.
A menudo son los primeros en su familia en ir a la universidad, y la idea misma de la educación superior seguía siendo ajena a ellos. Tuvieron que tomar decisiones conscientes y, a menudo, difíciles para llegar a la universidad.
Poco a poco me convencí de que los sujetos, sin querer, me habían revelado una verdad básica acerca de los mercados que era ajena a la literatura de la economía.
Los celos serían mucho menos tortuosos si entendiéramos que el amor es una pasión totalmente ajena a nuestros méritos.
Quien administra una hacienda ajena, no se acuesta sin cenar.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
La belleza ajena es efímera, y, sobre lo ajeno, poco dura.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
Nos gusta llamar testarudez a la perseverancia ajena pero le reservamos el nombre de perseverancia a nuestra testarudez.
La confianza en la bondad ajena es un testimonio no pequeño de la propia bondad.
Todos poseemos suficiente fortaleza para soportar la desdicha ajena.
La perfección de la propia conducta estriba en mantener cada cual su dignidad sin perjudicar la libertad ajena.
La timidez es una condición ajena al corazón, una categoría, una dimensión que desemboca en la soledad.
En el mundo hay sólo dos maneras de triunfar: por la propia capacidad o por la imbecilidad ajena.
Señal de tener gastada la fama propia es preocuparse por la infamia ajena.