Nunca subestimes el poder de los sueños y la influencia del espíritu humano. Todos somos iguales en este concepto: el potencial de grandeza en cada uno de nosotros.
Ganar es genial, sin duda, pero si realmente quieres hacer algo en la vida, el secreto es aprender a perder. Nadie está invicto todo el tiempo. Si puedes levantarte después de una derrota aplastante y seguir adelante, ganarás más y algún día serás campeón.
Wilma Rudolph , , 23 de junio de 1940 - 12 de noviembre de 1994) fue una atleta estadounidense.
Era la vigésima de 22 hermanos de una familia pobre. Niña prematura, tuvo una doble neumonía a los cuatro años, y con seis, un ataque de poliomielitis le dejó paralizada una pierna durante varios años. A pesar de eso, su tesón le llevó a superar estas contrariedades, y fue una buena jugadora de baloncesto y corredora en el instituto.
Compitió en las eliminatorias para clasificar a los Juegos Olímpicos de Melbourne en 1956, obteniendo una plaza en el equipo olímpico gracias a su segunda plaza en los 200 metros lisos. Sin embargo, cayó eliminada en su serie, al quedar tercera en su serie tras la soviética María L. Itkina y la alemana Kohler.