Es fácil tocar cualquier instrumento musical: todo lo que tienes que hacer es tocar la tecla correcta en el momento adecuado y el instrumento actúa por sí mismo.
Al igual que toda la música, el bajo continuo debe tener otro fin y objetivo: la gloria de Dios y la recreación del alma, donde si no se tiene en mente, no hay verdadera música, solo un clamor infernal y despotricar.
Johann Sebastian Bach fue un compositor, organista, clavecinista, violinista, violista, maestro de capilla y cantor alemán de música del Barroco, el miembro más importante de una de las familias de músicos más destacadas de la historia, con más de 35 compositores famosos y muchos intérpretes destacados.
Su reputación como organista y clavecinista era legendaria, con fama en toda Europa por su gran técnica y capacidad de improvisar música al teclado. Aparte del órgano y del clavecín, también tocaba el violín y la viola de gamba.
Su fecunda obra es considerada como la cumbre de la música barroca; destaca en ella su profundidad intelectual, su perfección técnica y su belleza artística, además de la síntesis de los diversos estilos internacionales de su época y del pasado y su incomparable extensión.