Muchos fanáticos del béisbol consideran a un árbitro como una especie de mal necesario para el lujo del béisbol, al igual que el olor que desprende un automóvil.
Christopher "Christy" Mathewson fue un beisbolista estadounidense, uno de los cinco primeros incluidos en la inauguración del Salón de la Fama del Béisbol en 1936.