El verdadero mal con el que tenemos que luchar no es el mal físico del hambre, sino el mal moral del carácter egoísta, perverso y turbulento de la gente.
Charles Trevelyan fue un **funcionario** inglés que desempeñó roles administrativos en el siglo XIX. Es conocido por su influencia en la gestión de asuntos económicos y sociales en el Reino Unido durante su carrera.