La adquisición de un repertorio en estos días, cuando la literatura vocal es tan inmensa y abrumadora, hace que el estudiante dedicado dedique todas sus energías a trabajar y no se imagine a sí mismo como un mártir en el arte.
Alma Gluck, nacida como Reba Heinsohn, fue una soprano de origen rumano nacionalizada estadounidense.
Nació en el seno de una familia judía rumana. Sus padres, Leon, gran aficionado a la música, y Zara, que poseía una hermosa voz decidieron emigrar a los Estados Unidos, instalándose en el Lower East Side de Nueva York.
Tras terminar sus estudios secundarios trabajó en un despacho de abogados. Se casó con Bernard Glick, veinte años mayor que ella, y con él tuvo una hija, Abigail Marcia, que se convertiría en escritora con el nombre de Marcia Davenport. Por entonces, Reba se dedicaba exclusivamente a las tareas domésticas.
En 1906 un aficionado a la ópera invitado a casa por su marido le oye cantar e insiste en que reciba clases de canto, consiguiendo que Arturo Buzzi-Peccia, un prestigioso profesor de canto, le dé clases por un precio reducido.