Para progresar en la vida, hay que renunciar a las cosas que no te gustan. Renunciar a hacer las cosas que no te gustan. Debes encontrar las cosas que te gustan, las que son aceptables para tu mente.
Cuando pienso en el arte, pienso en la belleza. La belleza es el misterio de la vida. No está en el ojo, sino en la mente. En nuestra mente hay conciencia de la perfección.
Agnès Martin , fue clasificada como pintora minimalista norteamericana aunque ella se definía a sí misma como la última pintora expresionista abstracta. Nació en Macklin , Canadá en 1912, su familia eran inmigrantes escoceses; pero creció en Vancouver, ya que se mudó a Estados Unidos en 1931, adquiriendo su ciudadanía en 1950. Nunca se casó, ni tuvo hijos.-
Estudió arte y esporádicamente dio clases en New México, New York y Oregon durante varios años.
En 1957 decidió, gracias a una interesante propuesta laboral por parte de Betty Parsons, dueña de varias galerías de arte, mudarse a New York, pero desilusionada con la forma de vida de la ciudad, retornó a New México en 1967 y se estableció en una humilde morada al pie de la montaña La Sangre de Cristo en Taos, donde llevó una vida tranquila.