Recopilación de 21 frases de anarquismo de autores de Estados Unidos. Descubre las mejores citas sobre anarquismo de autores nacidos en Estados Unidos.
El libertario es un individualista; cree que uno de los principales errores de la teoría social es considerar a la "sociedad" como si realmente fuera una entidad con existencia. A veces se trata a la "sociedad" como una figura superior o cuasi-divina, con "derechos" propios superiores; otras, como un mal existente al que se puede culpar por todos los males del mundo. El individualista sostiene que solo los individuos existen, piensan, sienten, eligen y actúan, y que la "sociedad" no es una entidad viviente. Al considerarla como una entidad que elige y actúa, solo se logra oscurecer las verdaderas fuerzas en acción. Si en una pequeña comunidad diez personas se juntan para robar y expropiar a otras tres, esto es claramente un grupo de individuos actuando en conjunto contra otro grupo. En esta situación, si las diez personas se refiriesen a sí mismas como "la sociedad" y alegaran que están actuando en "su" interés, ese razonamiento provocaría hilaridad en un tribunal; incluso es probable que los diez ladrones se sientan demasiado avergonzados para usar ese argumento. Pero si aumentamos el número, veremos cómo esta locura se vuelve normal y logra engañar al público.
Hay varias escuelas económicas entre los anarquistas: están los anarquistas individualistas, los mutualistas, los comunistas y los socialistas. En otros tiempos estas escuelas se han peleado agriamente entre sí y han rechazado mutuamente reconocerse como anarquistas. Una idea mucho más razonable es que pueden experimentarse todas estas concepciones económicas y que no hay nada no anarquista en ninguna de ellas si no aparece un elemento de compulsión que obligue a personas que no quieran permanecer voluntariamente a una comunidad con cuyos planteamientos económicos no estén de acuerdo.
Hay una cierta combinación de anarquía y disciplina en mi forma de trabajar.
Durante siglos, el Estado ha cometido asesinatos en masa y los ha llamado "guerra"; ennobleciendo la masacre en masa que la "guerra" implica. Durante siglos, el Estado ha esclavizado a la gente en sus batallones armados y lo ha llamado "servicio militar" o "servicio nacional". Durante siglos, el Estado ha robado a la gente a punta de bayoneta y lo ha llamado "impuestos".
El anarquismo hará de la ocupación y el uso el único título sobre la tierra, aboliendo, de este modo, la renta sobre la tierra.
Los anarquistas son, simplemente, demócratas jeffersonianos hasta las últimas consecuencias y sin miedo de éstas. Ellos creen que 'el mejor gobierno es el que menos gobierna', y el que gobierna menos es el que no gobierna en absoluto.
El anarquismo es una palabra sin sentido, si no incluye la libertad de la persona para controlar su producto o lo que sea que su producto le ha brindado a través del intercambio en un mercado libre, es decir, la propiedad privada. Quien niega la propiedad privada es necesariamente un arquista.
Etiquetas políticas como monárquico, comunista, demócrata, populista, fascista, socialdemócrata, conservador, etc., no son los criterios básicos. La raza humana se divide políticamente entre aquellos que quieren controlar a las otras personas y aquellos que no quieren controlar ni ser controlados.
La medida del éxito del Estado es haber conseguido que la palabra anarquía asuste a la gente, mientras que la palabra Estado no.
Si uno roba a varios, se llama ladrón; si varios roban a uno, se llama gobierno.
El gran 'non sequitur' cometido por los defensores del Estado, es saltar de la necesidad de la sociedad a la necesidad del Estado.
Invitamos a cualquiera que verdaderamente crea en la naturaleza “voluntaria” del impuesto a negarse a pagarlo, y entonces verá lo que le sucede.
El Estado es una banda de ladrones en grande.
Puedo predecir que, si aparecieran instituciones anarcocapitalistas en este país mañana, la heroína sería legal en Nueva York y ilegal en la mayoría de otros lugares.
Una sociedad objetiva ideal con un gobierno limitado es superior a una sociedad anarcocapitalista en exactamente la misma medida en que una sociedad socialista ideal es superior a una sociedad capitalista. El socialismo funciona mejor con gente perfecta que el capitalismo con gente imperfecta; el gobierno limitado funciona mejor con gente perfecta que el anarcocapitalismo con gente imperfecta. Y es mejor ponerse bikini cuando brilla el sol que usar impermeable cuando llueve. Pero eso no es un argumento válido en contra de usar un paraguas.
El uso directo de la fuerza física es una solución tan pobre al problema de los recursos limitados que normalmente sólo es empleado por niños pequeños y por las grandes naciones. La solución habitual es que el uso de cada cosa debe ser decidido por una persona o por algún grupo organizado bajo un conjunto de reglas. A esto se le llama propiedad. Si cada cosa es controlada por un individuo que tiene el poder de transferir ese control a otro, llamamos a eso la institución de la propiedad privada.
Nuestra conclusión es que un mercado libre como el alabado por los utilitaristas, basado en el reconocimiento de todos los títulos de propiedad actualmente existentes, es nulo y éticamente nihilista.
El axioma básico de la teoría política libertaria postula que cada hombre es dueño de sí mismo, en posesión de soberanía absoluta sobre su propio cuerpo. En efecto, esto significa que nadie puede invadir o agredir justamente el cuerpo de otra persona. Se sigue entonces que cada persona posee justamente cualquier recurso, previamente sin dueño, del cual se apropia o que “mezcla con su trabajo”. A partir de estos axiomas gemelos –Propiedad sobre sí mismo y la apropiación originaria– se construye la justificación para todo el sistema de títulos de propiedad en una sociedad de libre mercado. Este sistema establece el derecho de cada persona a su propia persona, el derecho a donar, heredar (y, en consecuencia, el derecho a heredar) y el derecho al intercambio contractual de títulos de propiedad.
En otras palabras, creemos que el capitalismo es la máxima expresión del anarquismo y el anarquismo es la máxima expresión del capitalismo. No solo son compatibles, sino que no se puede tener uno sin el otro. El verdadero anarquismo será el capitalismo, el verdadero capitalismo será el anarquismo.
El credo libertario descansa sobre un axioma central: que ningún hombre o grupo de hombres puede tener el derecho de agredir a la persona o a la propiedad de cualquier otro. Esto puede llamarse el axioma de la no agresión. La agresión se define como la iniciación del uso, o la amenaza, de violencia física contra la persona o la propiedad de cualquier otro. La agresión es, por tanto, sinónimo de invasión.