Para mí, siempre vuelve a la blogger, el autor, el diseñador, el desarrollador. Usted construye software para que el núcleo de persona individual, y las organizaciones inteligentes adoptar y organizaciones tontos mueren.
Un hombre no es más que el producto de sus pensamientos; lo que piensa, se vuelve.
El mundo no necesita tanto nuevas ideas como que, cuando el pensamiento se vuelve viejo y desgastado con el uso, debería, como moneda corriente, ser llamado, y, desde la Casa de Moneda del genio, reeditado fresco y nuevo.
Cuanto más se desarrolla la música, más complejo se vuelve el aparato que utiliza el compositor para expresar su pensamiento.
El gran enemigo del lenguaje claro es la insinceridad. Cuando hay una brecha entre lo que uno realmente es y los objetivos declarados, uno se vuelve, por así decirlo, con palabras largas y modismos agotados, como una jibia que sale chorros de tinta.
Escribes para convertirte en inmortal, o porque el piano se vuelve abierto, o porque has mirado en un par de ojos hermosos.
El sufrimiento se vuelve hermosa cuando alguien tiene grandes calamidades con alegría, no a través de la insensibilidad, sino por la grandeza de la mente.
Tiendo a estar tan absorto en el trabajo que no me doy cuenta del tiempo. Mi pareja vuelve a casa y dice: '¡Qué día tan hermoso, ¿no es así?' y yo le digo: '¿Lo fue?' porque en realidad no me he dado cuenta del mundo real en absoluto.
Cuanto más vivo, más bella la vida se vuelve.
Una mujer prefiere visitar su propia tumba que el lugar donde fue joven y hermosa después de que envejece y se vuelve fea.
De cien en cien años, vuelve el río por sus cauces.
La muerte es alguien que se retira de sí mismo y vuelve a nosotros. No hay más muertos que los llevados por los vivos.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
La naturaleza vuelve a los hombres elocuentes en las grandes pasiones y en los grandes intereses.
Cuando uno pierde la esperanza, se vuelve reaccionario.
Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes.
El dolor tiene un gran poder educativo; nos hace mejores, más misericordiosos, nos vuelve hacia nosotros mismos y nos persuade de que esta vida no es un juego, sino un deber.
Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar.
La debilidad de actitud se vuelve debilidad de carácter.
Cuanto más siniestros son los deseos de un político, más pomposa, en general, se vuelve la nobleza de su lenguaje.
La guerra vuelve estúpido al vencedor y rencoroso al vencido.
En cuanto se concede a la mujer la igualdad con el hombre, se vuelve superior a él.
El lógico desequilibrado se afana por aclararlo todo y todo lo vuelve confuso, misterioso. El místico, en cambio, consiente en que algo sea misterioso para que todo lo demás resulte explicable.
Todo acto forzoso se vuelve desagradable.
La edad de oro vuelve a los hombres cuando, aunque sólo sea por un momento, se olvidan del oro.
No solamente es ciega la fortuna, sino que de ordinario vuelve también ciegos a aquellos a quienes acaricia.
Al hacer una profunda reverencia a alguien, siempre se vuelve la espalda a otra persona.