Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad.
Quien tiene la voluntad tiene la fuerza.
Se puede quitar a un general su ejército, pero no a un hombre su voluntad.
Si tuviésemos suficiente voluntad, casi siempre tendríamos medios suficientes.
La voluntad es la que da valor a las cosas pequeñas.
Benevolencia no significa tolerar lo ruin, ni conformarse con lo inepto, sino tener la voluntad de hacer el bien.
Un hombre libre es aquel que, teniendo fuerza y talento para hacer una cosa, no encuentra trabas a su voluntad.
No hay ningún hombre absolutamente libre. Es esclavo de la riqueza, o de la fortuna, o de las leyes, o bien el pueblo le impide obrar con arreglo a su exclusiva voluntad.
La educación es, por lo menos, una forma de cultivar la voluntad, no de hacer un cobarde culto del hecho.
La guerra no consiste solo en la batalla, sino en la voluntad de luchar.
Cuando me encuentro con una criatura, encuentro la voluntad del poder.
La base de todas las sociedades grandes y duraderas ha consistido, no en la mutua voluntad que los hombres se tenían, sino en el recíproco temor.
El destino no reina sin la complicidad secreta del instinto y de la voluntad.
Si quieres hacer algo en la vida, no creas en la palabra imposible. Nada hay imposible para una voluntad enérgica.
No puede haber grandes dificultades cuando abunda la buena voluntad.
Ante cualquier desavenencia no caigamos en el error de dudar o bien de su inteligencia, o de su buena voluntad.
Levantado el muro contra la voluntad de los inmortales dioses, no debía subsistir largo tiempo.
No creo en la casualidad ni en la necesidad; mi voluntad es el destino.
La primera condición para la paz es la voluntad de lograrla.
El campo de batalla lo perdimos; pero conservamos una voluntad invicta, odio inmortal, empeño de venganza y valor obstinado, que nunca ha doblado la cerviz ante el temor.