Me siento mucho más saludable cuando tengo sexo. Físicamente. Siento toda esa inquietud cuando me levanto por la mañana. Solo nerviosismo y energía. Tomo vitaminas, hago ejercicio todos los días. Cuando tengo relaciones sexuales, no tengo eso.
Hay una nueva ciencia llamada medicina ortomolecular, que busca corregir el desequilibrio químico con aminoácidos, vitaminas y minerales que se encuentran naturalmente en el cuerpo.
La fe y la oración son las vitaminas del alma; el hombre no puede vivir en salud sin ellas.
Todas las vitaminas no son para mantener a raya la muerte, son para retrasar el deterioro.
La música pop es la aspirina y el blues son las vitaminas.
Cuando mis amigos tienen un problema de salud, que me llamen. Siempre he sido un tomador de vitaminas. También tomo enzimas digestivas, antioxidantes y suplementos que ayudan con la tiroides y las glándulas suprarrenales para mis cambios de huso horario.
Intento mantenerme en forma, entreno en el gimnasio, tomo mis vitaminas todos los días, y creo que tal vez tengo buenos genes, pero últimamente he estado sintiendo que, después de todos estos años, no puedo ponerme al día contigo. Pero solo por ahora.
Nunca pensé que comprar suplementos y vitaminas pudiera herir los sentimientos de alguien.
Estas páginas accesorias con las que suele ser costumbre presentar las nuevas salidas de los libros, se agostan sobre la marcha y con ellas no valen vitaminas, ni testovirones, ni paños calientes.