La felicidad siempre viaja de incógnito. Solo después de que pasa, sabemos de ella.
La pereza viaja tan despacio que la pobreza no tarda en alcanzarla.
Los errores tienen su valor, aunque solo en algunas ocasiones. No todo el mundo que viaja a la India descubre América.
Nada viaja más rápido que la luz, con la posible excepción de las malas noticias, que siguen sus propias leyes.