Llegará un día en que nuestros hijos, llenos de vergüenza, recordarán estos días extraños en los que la honestidad más simple era calificada de coraje.
Cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen pierden el respeto.
Hay una especie de vergüenza en ser feliz a la vista de ciertas miserias.
Lo que empieza en cólera acaba en vergüenza.
La vergüenza ayuda a los hombres o los envilece.
Meter mucho ruido a propósito de una ofensa recibida no disminuye el dolor, sino que aumenta la vergüenza.
La vergüenza de confesar el primer error, hace cometer muchos otros.