Un verdadero amigo no es el que te mira, sino el que te protege, te cuida y te aconseja.
El verdadero amigo es el q entra cuando todo el mundo sale.
Los amigos se cuentan con los dedos de la mano, pero tú tienes que saber bien quién es tu verdadero amigo.
Quien encuentra a un amigo, encuentra un verdadero guía. Quien deja un amigo, está perdiendo el impulso que dará sentido a su vida.
El que posee un amigo verdadero puede decir que posee dos almas.
Sonríe hasta cristalizar en el alma una amistad sincera, porque un verdadero amigo es para toda la vida.
Un verdadero amigo te ayuda incluso en contra de tu voluntad.
El verdadero amigo es aquel con quien puedes no hacer nada y disfrutarlo.
Un simple amigo espera que estés siempre cerca cuando él te necesite; un verdadero amigo espera estar siempre cerca cuando tú lo necesites.
El verdadero amigo es aquél que te escucha siempre, ya sean las tres de la tarde o las tres de la madrugada.
Nunca importa la riqueza, sino el corazón. Para encontrar un verdadero amigo, en medio de un batallón.
Un verdadero amigo no es aquel que conoces desde pequeño, sino aquel con el que te sientes identificado y disfrutas estando a su lado...
Quien contempla a un verdadero amigo, es como si contemplara a otro ejemplar de sí mismo.
No sabrás si la persona que piensas que es un verdadero amigo lo es hasta que realmente la necesites.
Gracias a once estrellas he comprendido el verdadero significado de esta triste vida...
Un verdadero amigo es como la hoja en donde puedes escribir tus pensamientos, pero estos no envejecerán ni podrán ser leídos por quien no tenga tu consentimiento.
Un verdadero amigo es aquel que daría su vida por la tuya y el que se sacrificaría por salvarte.
El verdadero amigo es aquel que lo sabe todo de ti y sigue siendo tu amigo.
Sólo Dios es el verdadero sabio.
El verdadero amor es como los espíritus: todos hablan de ellos, pero pocos los han visto.
El verdadero paraíso no esta en el cielo, sino en la boca de la mujer amada.
No hay cosa más fuerte que el verdadero amor.
El verdadero amor, el sólido y duradero, nace del trato; lo demás es invención de los poetas, de los músicos y de la gente holgazana.
Es propio del amor, si es verdadero, compendiar en un ser el mundo entero.
El verdadero amor no es otra cosa que el deseo inevitable de ayudar al otro para que sea quien es.
El amor es un verdadero acceso de fiebre, con la diferencia de que ésta comienza con frío y termina con ardor, mientras que el amor sigue el camino contrario.
Ningún amor es más verdadero que aquel que muere sin haber sido revelado.
El verdadero amor no se conoce por lo que exige, sino por lo que ofrece.
El verdadero amor supone siempre la renuncia a la propia comodidad personal.
El amor verdadero no espera a ser invitado, primero se invita y se ofrece.