En China, no consideramos a alguien verdaderamente hermoso hasta que lo conocemos desde hace mucho tiempo y sabemos lo que hay debajo de la piel.
¡Qué amable cosa es el hombre cuando es verdaderamente hombre!
El arte verdaderamente no es el pan, pero sí el vino de la vida.
Mientras sea creador, por bajo que sea el nivel de su creación, un hombre puede considerarse verdaderamente libre.
Verdaderamente, el hombre es el rey de los animales, pues su brutalidad supera a la de éstos.
Quizá, solo los genios son verdaderamente humanos.
En asuntos de vital importancia, el estilo, y no la sinceridad, es lo verdaderamente importante.
Nada que se consiga sin pena y sin trabajo es verdaderamente valioso.
No es verdaderamente valiente aquel hombre que teme ya parecer, ya ser, cuando le conviene, cobarde.
La libertad moral es la única libertad verdaderamente importante.
Es verdaderamente libre aquel que desea solamente lo que es capaz de realizar y que hace lo que le agrada.
Un pueblo no es verdaderamente libre mientras que la libertad no esté arraigada en sus costumbres e identificada con ellas.
En un estado verdaderamente libre, el pensamiento y la palabra deben ser libres.
En realidad las cosas verdaderamente difíciles son todo lo que la gente cree poder hacer a cada momento.
La raza humana tiene un arma verdaderamente eficaz: la risa.
Hasta que quienes ocupan puestos de responsabilidad no acepten cuestionarse con valentía su modo de administrar el poder y de procurar el bienestar de sus pueblos, será difícil imaginar que se pueda progresar verdaderamente hacia la paz.
El único problema filosófico verdaderamente serio es el suicidio. Juzgar si la vida es o no digna de vivir es la respuesta fundamental a la suma de preguntas filosóficas.