Tu fortuna es desgraciada si no hay amor.
Como la música en las aguas, es tu dulce voz para mí.
Mi corazón está siempre a tu servicio.
Si crees que algo es imposible, tú lo harás imposible.
Vacía tu mente, sé amorfo, moldeable, como el agua. Si pones agua en una taza, se convierte en la taza. Si la pones en una botella, en la botella. Si la pones en una tetera, en la tetera. El agua puede fluir o puede golpear. Sé agua, amigo mío.
Tú eres para mí un tormento delicioso.
Descarta los harapos desahuciados de ese vicio al que llamas virtud: la humildad – aprende a valorarte a ti mismo, que quiere decir: a luchar por tu felicidad – y cuando aprendas que el orgullo es la suma de todas las virtudes, aprenderás a vivir como un hombre.
Lo que Objetivismo te dirá es que la razón, la razón del hombre, es su instrumento básico de supervivencia. Esa es la facultad más importante que tiene, y tiene que guiar su vida y tomar sus decisiones por medio de SU facultad racional. Él tiene que tomar sus propias decisiones pero tiene que SABER cómo tomarlas. Es inmoral el actuar basado en sus emociones, dejarse guiar por el capricho del momento. Eso, Objetivismo lo considera muy malo, muy inmoral. Y la moralidad, de hecho, consiste en seguir tu razón hasta el punto de que seas capaz. Así que la racionalidad es la virtud básica, de la cual todas las otras proceden.
Atacar a un hombre, no por sus faltas, sino por sus virtudes. Porque el que consigas triunfar tú mismo, en cualquier aspecto de actividad racional, es una gran virtud, y la gente te atacará por ello. Querrán que te sientas culpable por ello. Esa es la peor maldad, de acuerdo con mi filosofía. Es lo que yo llamo “El odio de lo bueno por ser lo bueno”. Eso es atacar a las personas por sus virtudes. Por sus logros. Por cualquier cosa que tengan que sea un VALOR, realmente. No por sus fallos, y no por su maldad. De hecho, la gente que predica eso son los que están a favor de los malvados.
¿Pediste una cosa a Dios y te dio otra? Confía. Tú no sabes lo que pides, pero Dios sí sabe lo que te da.
Pedir perdón no siempre significa admitir que te equivocaste. Muestra que valoras más la amistad que tu ego.
Cuando alguien te critique, respóndele: "Soy lo que soy, no lo que tú quieres que sea".
Algún día alguien entrará en tu vida y te hará entender por qué nunca estuviste con otra persona antes.
Madam Lady Astor, si fuese tu esposo, debería beberlo.
Winston, si fueses mi esposo, envenenaría tu café.
Perdona siempre a tu enemigo. No hay nada que le enfurezca más.
No pongas en duda la inteligencia de tu mujer: mira con quién se casó.
Dijo el perro al hueso: "Si tú estás duro, yo tengo tiempo".
Presta atención a todos, pero habla con pocos; escucha las críticas de los demás, pero reserva tu juicio.
El niño no hablará. Y si lo hace, lo mataré. A él, a Ned Stark, al Rey, a todo el mundo que se interponga hasta que tú y yo seamos las únicas personas que queden en este mundo. (Jaime)
Todo el mundo sabía lo que era este lugar, y nadie me lo dijo. Nadie excepto tú. Mi padre lo sabía, y me dejó pudrirme en el Muro, de todos modos.
-Lo siento que tu matrimonio con Ned Stark no funcionara. Parecíais tan felices juntos. (Cersei) -Me alegro de haber podido hacer algo que te hace feliz. (Rey Roberto)
Nunca amé a mis hermanos. Es lo más triste para un rey de admitir, pero es cierto. Tú fuiste el hermano que elegí. (Rey Roberto)
-Atacó a uno de mis hermanos y secuestró a otro. Yo debería usar la armadura, y tú el vestido. (Cersei a Robert Baratheon)
-Te diré qué va a pasar. Te voy a dar un regalo. Después de levantar a mi ejército y matar a tu hermano traidor, también te daré su cabeza. (Joffrey) -O quizás él me dé la tuya. (Sansa)
Al mundo no le importará tu autoestima. El mundo esperará que logres algo, independientemente de que te sientas bien o no contigo mismo.
Si piensas que tu profesor es duro, espera a tener un jefe. Ese sí que no tendrá vocación de enseñanza ni la paciencia requerida.
No ganarás 5.000 euros mensuales justo después de salir de la universidad, y no serás vicepresidente de nada hasta que, con tu esfuerzo, te hayas ganado ambos logros.
La vida real no se divide en semestres, no tendrás largas vacaciones de verano, Pascua, Navidad, del patrón del colegio, puentes, etc. Y pocos jefes se interesarán en ayudarte a encontrarte a ti mismo. Todo eso tendrás que hacerlo en tu tiempo libre.
Juzgar una persona no define lo que esa persona es; define quién eres tú.