Creo que el mayor legado de mi padre fue el pueblo que inspiró a participar en el servicio público y en sus comunidades, a unirse al Cuerpo de Paz, a ir al espacio. Y en realidad, esa generación transformó este país en materia de derechos civiles, justicia social, economía y mucho más.
Creo que uno de los grandes legados de mi padre es el pueblo que inspiró y la generación que transformó Latinoamérica a través de los derechos civiles, los derechos de las mujeres, la igualdad de la justicia, y he pasado esa herencia a sus hijos y nietos.
Jesús tomó a doce hombres de las filas inferiores del negocio y los transformó en una organización que conquistó el mundo.
La revolución en el lugar de trabajo que transformó la vida de los trabajadores de cuello azul en los años 70 y 80 finalmente está llegando a las oficinas y cubículos de los trabajadores de cuello blanco.