Pero como un adulto que trabaja en la industria de la moda, lucho con el materialismo. Y yo soy una de las personas menos materialistas que existen, ya que las posesiones materiales no significan mucho para mí. Son preciosas, me gusta, ellos pueden mejorar su vida, hasta cierto punto, pero al final no son importantes.
Madruga y verás, trabaja y tendrás.
Trabaja para mantener viva en tu pecho esa pequeña chispa de fuego celeste, la conciencia.
En las tinieblas, la imaginación trabaja más activamente que a plena luz.
Trabaja en algo, para que el diablo te encuentre siempre ocupado.
Trabaja para impedir delitos y no necesitarás castigos.
A dos hombres venero en este mundo: al labrador sufrido de mano callosa y nervuda, en la que permanecerá para siempre una majestad real e indeleble, puesto que en ella está el cetro de este mundo. Y a aquel que trabaja por las necesidades imprescindibles del espíritu; no por el pan cotidiano, sino por el pan de la verdadera vida.
Cuando el hombre ya no encuentra placer en su trabajo y trabaja sólo por alcanzar sus placeres lo antes posible, entonces sólo será casualidad que no se convierta en delincuente.
No dejes apagar el entusiasmo, virtud tan valiosa como necesaria; trabaja, aspira, siempre busca la grandeza.
Por eso América: si quieres la paz, trabaja por la justicia. Si quieres la justicia defiende la vida. Si quieres la vida, abraza la verdad, la verdad revelada por Dios.
Trabaja toda la vida para comprar una casa, y cuando, por fin, la casa ya es tuya... no hay quien viva en ella.