El comunismo es como una gran empresa de telefonía.
Para países como Kenia, que quieren emerger como potencias económicas, es necesario mejorar la infraestructura: carreteras, puertos, redes inteligentes y centrales eléctricas. La infraestructura es costosa y lleva mucho tiempo construirla. Mientras tanto, los hackers están creando 'infraestructura básica', con sistemas de telefonía móvil para desarrollar soluciones listas para el mercado.
La propuesta de valor a largo plazo para las compañías de telefonía móvil no es solo conversación de voz, sino también transferencia de datos.