Hija, ¿dónde conociste a ese tal Daniel? ¿En un ascensor? ¿Subía o bajaba? Porque cuando un ascensor baja produce una sensación en el estómago que puede confundirse con el amor.
Mi madre tenía 50 años cuando murió mi padre. Se subía a un autobús todos los días durante años y recorría 40 millas cada mañana hasta Madison. Obtuvo un nuevo título y aprendió nuevas habilidades para iniciar su pequeño negocio. No era más que una nueva vida. Era una nueva vida.