La mujer es como la sombra: si la huyes, sigue; si la sigues, huye.
No hay peor tiranía que la que se ejerce a la sombra de las leyes y bajo el calor de la justicia.
Tú no ves lo que eres, sino su sombra.
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
A la sombra de un hombre célebre hay siempre una mujer que sufre.
Cuando veas un gigante, examina antes la posición del sol; no vaya a ser la sombra de un pigmeo.
La mucha luz es como la mucha sombra: no deja ver.