Fuerza y razón son opuestos; la moral termina donde comienza un arma de fuego.
La ley es la razón desprovista de pasión.
La razón, como un buen alfarero, da hermosa forma al alma.
El sabio no se sienta para lamentarse, sino que se pone alegremente a su tarea de reparar el daño hecho.
Lo que sabemos es una gota de agua; lo que ignoramos es el océano.
La razón me dice que Dios existe, pero también me dice que nunca podré entender qué es.
Las matemáticas tienen invenciones muy sutiles y que pueden servir de mucho, tanto para contentar a los curiosos como para facilitar todas las artes y disminuir el trabajo de los hombres.
No hay nada repartido más equitativamente en el mundo que la razón: todo el mundo está convencido de tener suficiente.
El género humano tiene, para saber conducirse, el arte y el razonamiento.
Para Tales... la cuestión primaria no era qué sabemos, sino cómo lo sabemos.
Escojo a mis amigos por su buena apariencia, a mis conocidos por su carácter y a mis enemigos por su razón.
Ante todo es necesario cuidar el alma si se quiere que la cabeza y el resto del cuerpo funcionen correctamente.
Se puede aceptar la fuerza bruta, pero la razón bruta es insoportable.
En la juventud y en la belleza la sabiduría es escasa.
Una cosa es saber y otra saber enseñar.
La verdadera sabiduría está en reconocer la propia ignorancia.
La sabiduría es un adorno en la prosperidad y un refugio en la adversidad.
Si me ofreciesen la sabiduría con la condición de guardarla para mí sin comunicarla a nadie, no la querría.
La razón humana, más que descubrir certezas es la capacidad de establecer o descartar nuevos conceptos concluyentes o conclusiones, en función de su coherencia con respecto de otros conceptos de partida o premisas.