Juventud, divino tesoro, ¡ya te vas para no volver! Cuando quiero llorar, no lloro... y a veces lloro sin querer.
Tratar de olvidar a alguien es querer recordarlo para siempre.
Saber es relativamente fácil. Querer y actuar de acuerdo a lo que uno quisiera, es siempre más difícil.
El verdadero medio de ganar mucho consiste en no querer nunca ganar demasiado.
Querer, es tener el valor de exponerse a un inconveniente; exponerse así es tentar al acaso y es jugar.
Dios, que muestras nuestras lágrimas a nuestro conocimiento, y que, en su inmutable serenidad, nos parece que no nos tiene en cuenta, ha puesto él mismo en nosotros esta facultad de sufrir para enseñarnos a no querer hacer sufrir a otros.
Sólo por hoy trataré de vivir únicamente el día, sin querer resolver el problema de mi vida de una vez.
La mayor parte de los fracasos nos viene por querer adelantar la hora de los éxitos.
Hay que querer hasta el extremo de alcanzar el fin; todo lo demás son insignificancias.
Nuestro crimen es ser hombres y querer conocer.