Obra de modo que merezcas a tu propio juicio y a juicio de los demás la eternidad, que te hagas insustituible, que no merezcas morir.
Sólo quien sabe cuidar lo ajeno puede poseer lo propio.
Hay velas que iluminan todo, menos su propio candelabro.
Ver la paja en el ojo ajeno, y no la viga en el propio.
No creo que haya que lamentarse por el propio destino, pero a veces es muy duro.
Propio es de todo hombre imbécil hacerse el astuto.
La acción es el fruto propio del conocimiento.
Un instante de lucidez, sólo uno; y las redes de lo real vulgar se habrán roto para que podamos ver lo que somos: ilusiones de nuestro propio pensamiento.
La creación de una visión del mundo es trabajo de una generación más que de una persona, pero cada uno de nosotros, para bien o para mal, añade su propio ladrillo.