En realidad, prefiero la ciencia a la religión. Si me dan a escoger entre Dios y el aire acondicionado, me quedo con el aire.
Prefiero el bastón de la experiencia que el carro rápido de la fortuna. El filósofo viaja a pie.
Prefiero un vicio tolerante a una virtud obstinada.
Cuando tengo que elegir entre dos males, siempre prefiero aquel que no he probado.
Prefiero saber apreciar lo que no puedo tener, que tener lo que no soy capaz de apreciar.
Prefiero morir de pie que vivir siempre arrodillado.
Prefiero ser el primero en una aldea que el segundo en Roma.
El paraíso lo prefiero por el clima; el infierno por la compañía.
Aunque apenas pueda resistir mis males, prefiero padecerlos a merecerlos.
Prefiero los errores del entusiasmo a la indiferencia de la sabiduría.
Cada día es un nuevo día. Es mejor tener suerte. Pero yo prefiero ser preciso. Luego, cuando venga la suerte, estaré preparado.
Prefiero ser accionista de una buena empresa que solo propietario de una mala.