Las leyes son semejantes a las telas de araña; detienen a lo débil y ligero y son deshechas por lo fuerte y poderoso.
El hombre más poderoso es el que es dueño de sí mismo.
Nunca es segura la alianza con un poderoso.
El que domina a los otros es fuerte; el que se domina a sí mismo es poderoso.