Volví a Jerusalén, y es en virtud de Jerusalén que yo he escrito todo lo que Dios ha puesto en mi corazón y en mi pluma.
Vi un ángel que pasaba y le quité una pluma para dársela a una amiga que nunca olvidaré.
Con lápiz escribí tu nombre, con pluma lo subrayé y al ver que no me querías, con lágrimas lo borré.
Poetas de una nación son sus verdaderos dueños, y por el movimiento de la pluma son portadores de los títulos de propiedad de sus posesiones reales a los extraños y extranjeros.
Hay miles de pensamientos en la mente de un hombre que no sabe hasta que toma una pluma para escribir.
Siempre ha sido mi práctica echar un párrafo largo en un solo molde, para probarlo con mi oído, para depositarlo en mi memoria, pero suspendiendo la acción de la pluma hasta que me haya dado el toque final a mi trabajo.
Danos esa gran palabra 'mujer', una vez más, y vamos a haber hecho con 'lady', uno es un término de la fuerza bien, fuerte, hermosa y firme, apto para el uso más noble de la lengua o la pluma, y uno una palabra para lacayos.
Industria, pluma y espada, si no hay estrella, no son nada.
La pluma es la lengua del alma.
El cansancio ronca sobre los guijarros; en tanto que la pereza halla dura la almohada de pluma.
Para elogiar, nuestra pluma corre rápidamente. Cuando se trata, empero, de vituperar, sólo a fuerza de horas podemos concluir el artículo más conciso.
Hay que ser ligero como el ave, y no como la pluma.