La justicia se defiende con la razón y no con las armas. No se pierde nada con la paz y puede perderse todo con la guerra.
No desprecies el recuerdo del camino recorrido. Eso no retrasa tu carrera, sino que la dirige; quien olvida su punto de partida, fácilmente pierde la meta.
Pierde una hora por la mañana y la estarás buscando todo el día.
Los niños adivinan qué personas los aman. Es un don natural que con el tiempo se pierde.
De la mano a la boca se pierde la sopa.
El que se pierde es el que encuentra las nuevas sendas.
El hombre más lento, que no pierde de vista el fin, va siempre más veloz que el que va sin perseguir un objetivo fijo.
Porque ninguna lágrima rescata nunca el mundo que se pierde ni el sueño que se desvanece.
Mientras se gana algo no se pierde nada.