La más pequeña mosca irrita al león más terrible.
Para conseguir la más pequeña fortuna, vale más decir cuatro palabras a la querida de un rey que escribir cien volúmenes.
Qué pequeña eres, brizna de hierba. Sí, pero tengo toda la Tierra a mis pies.
Hay un método secreto para volver del casino con una pequeña fortuna: ir con una gran fortuna.