No se nos ordena (o prohíbe) amar a nuestros compañeros, hijos, amigos o país porque tales afectos vienen naturalmente y son buenos en sí mismos, aunque podemos corromperlos. Se nos manda amar a nuestro prójimo porque nuestra actitud natural hacia el otro es de indiferencia o hostilidad.
El arte de la paz que la práctica tiene lugar para cada uno de los ocho millones de dioses del mundo, y cooperar con ellos. El Dios de la Paz es muy grande y ordena todo lo que es divino e iluminado en todos los países.
La seducción es siempre más singular y sublime que el sexo y se ordena al precio más alto.
Qué injusto es el destino que ordena que los que tienen menos siempre deban estar añadiendo a las arcas de los ricos.
Poesía es que el arte que selecciona y ordena los símbolos de pensamiento de una manera tal como para excitar la imaginación el más poderosamente y agradablemente.
Cuando piensas en la roca en su origen, en los Beatles y en millones de niños gritando tan fuerte como puedan y corriendo tan rápido como sea posible hacia los Beatles, no hay uno que sea ese tipo de pararrayos, que ordena qué tipo de poder y tiene ese tipo de magma creativo.
En el Día de la Expiación, a los judíos se les ordena buscar el perdón de las personas a las que han hecho daño.
¿Quién puede decir que hay más apoyo para el concepto psicoanalítico de Freud del superyó que para esa vieja religión que afirma que hay un Dios que ordena lo correcto y lo incorrecto, y que Su justicia perdura para todas las generaciones?
Quien no castiga el mal, ordena que se haga.