El alma se tiñe con el color de sus pensamientos ocio.
Estar en ocio muy prolongado, no es reposo, es pereza.
El ocio es la pérdida del salario.
El sabio uso del ocio es un producto de la civilización y de la educación.
Así corrompe el ocio al cuerpo humano, como se corrompen las aguas si están quietas.
El ser capaz de llenar el ocio de una manera inteligente es el último resultado de la civilización.
El ocio será el problema más acuciante, pues es muy dudoso que el hombre pueda soportarse a sí mismo.
Estamos rodeados de artilugios destinados a ahorrar trabajo y, sin embargo, disponemos de muy escaso ocio auténtico.