Podemos crear la máxima seguridad en el empleo, dependiendo cada vez menos de la organización para la que trabajamos y más de nuestros propios recursos.
Entiendo que el gobierno debe vivir dentro de sus posibilidades, valorando el dinero que tiene, confiando en que el sujeto pasivo evitará el despilfarro y, sobre todo, observando la primera máxima del buen gobierno: no hacer daño evitable.
Es una vieja máxima mía que cuando has eliminado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad.
La prueba máxima de la virtud consiste en poseer un poder ilimitado sin abusar de ella.
La amistad es la máxima expresión del sentimiento, el único problema es que a veces no se distingue del amor.
El sexo es la ecuación perfecta, pues la mujer eleva el miembro a su máxima expresión, lo encierra entre paréntesis (:-), le extrae el máximo factor y, por último, lo reduce a su mínima expresión.
Creo que la vida misma ahora es como una obra maravillosa que he escrito para mí, y por eso mi objetivo es tener la máxima diversión jugando mi papel.
Tenemos que reducir los impuestos para todo el mundo, empezando por la tasa impositiva corporativa máxima. Tenemos que simplificar el código tributario. La última respuesta, en mi opinión, es el impuesto justo, que es un impuesto justo para todos, porque mientras todavía tenemos este lío-up código tributario, los políticos vamos a utilizarlo para premiar a los ganadores y a los perdedores.
Cuando yo era un muchacho joven, que creció en Durham, Carolina del Norte, las mujeres de mi familia eran verdaderamente apasionadas por la ropa, nada era más hermoso para mí que las mujeres vestidas con la máxima atención a los accesorios, zapatos, bolsos, sombreros, abrigos, vestidos y guantes para asistir a los servicios religiosos dominicales.
La inteligencia es lo más puro de todas las cosas. Tiene un conocimiento total de cada cosa y es la máxima fuerza.
Pueblos libres, recordad esta máxima: Podemos adquirir la libertad, pero nunca se recupera una vez que se pierde.
La primera máxima de todo ciudadano debe ser obedecer las leyes y costumbres de su país, y en todas las demás cosas gobernarse según las opiniones más moderadas y alejadas del exceso.
Sólo hay una máxima absoluta y es que no hay nada absoluto.
La máxima virtud de un príncipe es conocer a los suyos.