Ver lo que tenemos delante de nuestras narices requiere una lucha constante.
El que lucha contra nosotros nos refuerza los nervios y perfecciona nuestra habilidad.
La lucha siempre merece la pena si el fin vale la pena y los medios son honestos.
Para triunfar en la lucha por la vida, el hombre debe tener o una gran inteligencia o un corazón de piedra.
Sin riesgos en la lucha, no hay gloria en la victoria.
En tu lucha contra el resto del mundo te aconsejo que te pongas del lado del resto del mundo.
El motor de la historia es la lucha de clases.