Nunca tuve ganas de ser actriz de cine, siempre jugar a alguien más, estar siempre bella, arreglarse constantemente las pestañas. Siempre fue una gran molestia para mí.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
Jugar y nunca perder, no puede ser.
En el fondo, los científicos somos gente con suerte: podemos jugar a lo que queramos durante toda la vida.
Si quieres trabajadores creativos, dales suficiente tiempo para jugar.
A la pista de tenis se va a jugar al tenis, no a ver si las líneas son rectas.
Corazón mío, no hables. Puedes jugar con fuego, pero te quemarás.
La única ventaja de jugar con fuego es que uno aprende a no quemarse.
Querer, es tener el valor de exponerse a un inconveniente; exponerse así es tentar al acaso y es jugar.
La acción es lo único que tiene valor. Soñar que se juega al tenis no es nada. Leer libros de tenis no es nada. Jugar al tenis es un gran placer.
En dos ocasiones no debería jugar el hombre; cuando no tiene dinero y cuando lo tiene.