Dios permite las disparidades injustas entre ricos y pobres porque Él no interviene milagrosamente para establecer la justicia en contra de las voluntades humanas. Además, las desigualdades no son injustas por sí mismas; la justicia no significa igualdad en el resultado, sino igualdad de oportunidades.
La naturaleza no es mala. El mundo se encoge de vez en cuando de los hombros, y la gente se derrumba. La tierra, por razones geológicas que son bien conocidas, es un lugar bastante peligroso para vivir. Para ser malo, uno tiene que tener la intención. Cualquier acontecimiento natural notable en el que no interviene la voluntad humana no puede considerarse como mal.
El gran mito es que el director es como un director de orquesta. Es esa idea de estar en un pedestal, haciendo señas con su batuta, y que la contabilidad entra, y hace señas a otro lugar, y la comercialización interviene con la contabilidad, y todos suenan muy gloriosos. Pero la gestión es más como la de un director de orquesta durante los ensayos, cuando todo va mal.
Hasta en la muerte de un pajarillo interviene una providencia irresistible.
En todo lo que nos rodea y en todo lo que nos mueve debemos advertir que interviene en algo la casualidad.