Los militares no inician las guerras. Los políticos las empiezan.
Sin cambio no hay innovación, creatividad, ni un incentivo para mejorar. Quienes inician el cambio tendrán una mejor oportunidad de gestionarlo, ya que es inevitable.
Las guerras comerciales no se inician por los países, que apelan a autoridades comerciales independientes y respetadas. Por el contrario, las guerras comerciales comienzan cuando un país decide violar las reglas del comercio internacional para socavar las industrias de otro país.
La gran obra debe ser inevitablemente oscura, con excepción de los muy pocos, a los que como el propio autor se inician en los misterios. Comunicación a continuación, es secundaria: es perpetuación que es importante. Por esta sola buen lector es necesario.