El mal que hacemos es siempre más triste que el mal que nos hacen.
En estos tiempos, los jóvenes piensan que el dinero lo es todo, algo que comprueban cuando se hacen mayores.
La política es el arte de aplicar en cada época aquella parte del ideal que las circunstancias hacen posible.
Cuando los ricos se hacen la guerra, son los pobres los que mueren.
Quienes hablan contra la familia no saben lo que hacen, porque no saben lo que deshacen.
Los seres humanos hacen su propia historia, aunque bajo circunstancias influidas por el pasado.
Con las leyes pasa como con las salchichas, es mejor no ver cómo se hacen.
Hay dos clases de hombres: quienes hacen la historia y quienes la padecen.
Los buenos gobiernos se conocen cuando lo que hacen vale más que lo que sus opositores dicen.
Las arrugas del espíritu nos hacen más viejos que las de la cara.
Marzo ventoso y abril lluvioso hacen a mayo florido y hermoso
No digas que el tiempo pasado fue mejor que el presente; las virtudes son las que hacen los buenos tiempos, y los vicios los que los vuelven malos.
El público siente en masa y reunido de una manera muy distinta a como lo hacen sus individuos en particular.
El bosque sería muy triste si sólo cantaran los pájaros que mejor lo hacen.
Las cosas no se dicen, se hacen, porque al hacerlas se dicen solas.
Conocer las cosas que lo hacen a uno desgraciado, ya es una especie de felicidad.
Todas las cosas llegan, le hacen daño y se van.
Los que hacen imposible una revolución pacífica harán inevitable una revolución violenta.
El cielo rara vez hacen que nazcan juntos el hombre que quiere y el hombre que puede.
No, el éxito no se lo deseo a nadie. Le sucede a uno como a los alpinistas, que se matan por llegar a la cumbre y, cuando llegan, ¿qué hacen? Bajar o tratar de bajar discretamente, con la mayor dignidad posible.
Los que se pasan la vida haciendo revoluciones a medias no hacen más que cavarse una tumba.
Las revoluciones no se hacen por menudencias, pero nacen por menudencias.
Las revoluciones las hacen hombres de carne y hueso, no santos, y todas terminan por crear una nueva casta privilegiada.
Del árbol caído todos hacen leña.
La mayor parte de nuestras desgracias son más soportables que los comentarios que hacen nuestros amigos sobre ellas.
No sólo para gobernar, sino también para sublevarse hacen falta leyes estrictas. Un ideal fijo y habitual es condición para toda clase de revoluciones.
Muchos pocos hacen un mucho.
Los modales corteses hacen que el hombre aparezca exteriormente tal como debería ser en su interior.
Los hombres pasan, los recuerdos permanecen, como permanecen las obras de quienes hacen algo.
Según vamos adquiriendo conocimiento, las cosas no se hacen más comprensibles, sino más misteriosas.