Pasé mucho tiempo con el Che Guevara, mientras estaba en La Habana. Creo que fue mucho menos un mercenario y mucho más un luchador por la libertad.
Me di cuenta de que había viajado a La Habana en lo que ahora parece la infancia de la Revolución Cubana, si piensas que Fidel ha estado en el poder durante 44 años, muy largos. Comencé a ver la revolución como historia, y no solo como parte de las noticias diarias.