Vuestra fama es como la flor; que brota y muere; y la marchita el mismo sol que la hizo nacer de la acerba tierra.
El cielo de la fama no es muy grande, y cuántos más en él entren a menos tocan cada uno de ellos.
La fama trae la soledad. El éxito es tan frío como el hielo y tan poco hospitalario como el Polo Norte.
Si la fama sólo llega después de la muerte, no tengo prisa en conseguirla.
La fama suele alcanzar a aquellos que están pensando en otra cosa.
Cobra buena fama y échate a dormir.
No he cultivado mi fama, que será efímera.
Unos tienen fama y otros tejen la lana.
Quizá, el camino más directo para conquistar la fama sea afirmarlo con seguridad y pertinencia, y en la medida de lo posible, haberla conquistado.
Señal de tener gastada la fama propia es preocuparse por la infamia ajena.
La fama es peligrosa, su peso es ligero al principio, pero se hace cada vez más pesado soportarla y difícil de descargar.
La fama es un trozo de nada que el artista agarra al vuelo sin saber por qué.