Fui a una escuela católica que básicamente solo decía que no había que tener relaciones sexuales, pero nunca explicaba nada.
He visto a un lector de tarot extraño que leía en varios países y me explicaba en muchos casos en inglés roto. ¿Me inventé una palabra? Para ser honesto, no entendía mucho, pero me encantó la presentación.
Tuve el honor de conocer a Nelson Mandela y escuché cómo explicaba que el perdón a sus captores de 27 años decía que el odio y la amargura son destructivos; la energía está en el amor y el perdón.
Cuando yo solía ver comediantes con mi papá, él hacía todo por mí. Quería ser un cómico también, y era muy divertido. Veíamos stand-up en la televisión, y él me explicaba el subtexto de lo que estaban diciendo.