El hombre es una multitud solitaria de gente, que busca la presencia física de los demás para imaginarse que todos estamos juntos.
A veces estamos demasiado dispuestos a creer que el presente es el único estado posible de las cosas.
¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?
Nuestro gran tormento en la vida proviene de que estamos solos y todos nuestros actos y esfuerzos tienden a huir de esa soledad.
No preguntemos si estamos plenamente de acuerdo, sino sólo si marchamos por el mismo camino.
Cuanto más altos estamos, más debemos bajarnos hacia nuestros inferiores.
Cuando estamos más ocupados, es cuando tenemos más tiempo para divertirnos.