Ningún favor produce una gratitud menos duradera que el don de la libertad, especialmente entre aquellos pueblos dispuestos a hacer un mal uso de ella.
Busca la libertad, don tan preciado como sabe quien por ella dé la vida.
Los niños adivinan qué personas los aman. Es un don natural que con el tiempo se pierde.
Cuando Dios te da un don, también te da un látigo, y el látigo es únicamente para autoflagelarse.
La desgracia de Don Quijote no fue su fantasía, sino Sancho Panza.
El que no posee el don de maravillarse ni de entusiasmarse más le valdría estar muerto, porque sus ojos están cerrados.