Guantánamo nos permite mantener a los detenidos peligrosos sin riesgo de fuga, y al mismo tiempo nos proporciona valiosa información de inteligencia sobre la mejor manera de proceder en la guerra contra el terrorismo y prevenir futuros ataques.
La gran mayoría de los detenidos en Abu Ghraib, incluso después de los interrogatorios, no tenían más valor que la información que podían proporcionar.