Nada impide tanto ser natural como el deseo de parecerlo.
El deseo de agradar es al espíritu lo que el adorno a la belleza.
Haz lo necesario para lograr tu más ardiente deseo, y acabarás lográndolo.
La independencia siempre fue mi deseo; la dependencia siempre fue mi destino.
El miedo no es más que un deseo al revés.
Los celos matan el amor, pero no el deseo. Este es el verdadero castigo de la pasión traicionada.
Al deseo, acompañado de la idea de satisfacerse, se le denomina esperanza; despojado de tal idea, desesperación.
Deseo tanto que respeten mi libertad que soy incapaz de no respetar a la de los demás.
Quizá me estaba dando cuenta de lo que significaba el mundo laboral: hacer cosas sin tener el deseo de hacerlas.
Todo progreso está basado en el deseo universal e innato por parte de cada organismo de vivir por encima de sus posibilidades.
Sería deseable que todo el que quisiera presentar su candidatura para un cargo pudiera explicar por qué quiere ser candidato. El deseo de ser candidato parece, por sí mismo,, razón suficiente para la exclusión.
El objetivo de la educación es la virtud y el deseo de convertirse en un buen ciudadano.
El maestro que intenta enseñar sin inspirar en el alumno el deseo de aprender está tratando de forjar un hierro frío.
Los niños son siempre el símbolo del eterno matrimonio entre el amor y el deseo.
El pasado está escrito en la memoria y el futuro está presente en el deseo.
El agradecimiento que sólo consiste en el deseo es cosa muerta, como es muerta la fe sin obras.
No hay nada tan común como el deseo de ser elogiado.
No, el éxito no se lo deseo a nadie. Le sucede a uno como a los alpinistas, que se matan por llegar a la cumbre y, cuando llegan, ¿qué hacen? Bajar o tratar de bajar discretamente, con la mayor dignidad posible.
Todo hombre alimenta un secreto sueño, que no es la bondad ni el amor, sino un desenfrenado deseo de placer y egoísmo.
Y así va el mundo. Hay veces en que deseo sinceramente que Noé y su comitiva hubiesen perdido el barco.
Un vestido carece totalmente de sentido, salvo el de inspirar a los hombres el deseo de quitártelo.